Gracias a la visión progresista de UTIER, luchas históricas se han convertido en derechos: el Bono de Navidad, los derechos para las madres obreras, el sistema de retiro, la jornada laboral de 7.5 horas y la defensa del sistema energético, que logró electrificar el 100% del país bajo un modelo público, entre otros logros.
Esa visión dio paso a un nuevo instrumento de lucha democrática, el Programa de Solidaridad-UTIER, que junto a UTIER ha servido de guía y modelo para otras organizaciones y movimientos.
Cuando la privatización devastó su base tradicional, la organización se transformó en un vehículo multisectorial que fortalece, mantiene y transforma las condiciones de trabajo y salario de cada trabajador puertorriqueño.